¡Por fin!
Categoría: opinión
Una de las consecuencias de la gran evolución que ha experimentado la informática en los últimos años ha sido el progresivo alejamiento de la máquina. Hace años era el programador (o el usuario) el que tenía que acercarse a la máquina (programando en ensamblador, usando la línea de comandos, etc.) si quería trabajara con ella mientras que ahora, cada vez más, es la máquina la que se acerca a nosotros (mediante interfaces gráficos que cada vez nos abstraen más de la realidad física, herramientas visuales de programación, etc.).
Esto ha tenido evidentes repercusiones positivas (es indudable que no habríamos llegado al estado actual de informatización sin esta evolución) pero también tiene su parte negativa. Dos, en concreto, son a mi parecer las principales consecuencias negativas de esta evolución.
Por un lado la 'falta de respeto' que el usuario corriente siente hacia la informática y los informáticos. Todo parece tan fácil que, aún cuando no lo es, también debería de serlo, así que se menosprecia nuestra formación y nuestro trabajo negándosenos el reconocimiento que sin lugar a dudas se concede no ya a arquitectos u otros ingenieros sino incluso a fontaneros, mecánicos o electricistas (ojo, sin ánimo de ofender de ningún tipo: sólo comparo con otros técnicos especializados que requieren el mismo o un menor número de años de formación).
En segundo lugar, y esto me parece aún más lamentable, está el peligroso alejamiento de la realidad física de la máquina y de su funcionamiento real que sufren en su formación y en su experiencia los propios informáticos y que es un claro lastre para el desempeño diario de su trabajo. ¿A cuantos compañeros conocemos que no son capaces de hacer nada si no es a golpe de ratón?¿cuantos que cuando hablamos de la tabla de particiones de un disco duro se creen que se trata de algo esotérico?¿alguno que jamás haya montado aunque sea parcialmente su PC? Yo recuerdo que durante mis primeros años en la facultad una gran parte de los estudiantes (guiados casi siempre por los libros de Peter Norton ¿los recordais?) hacíamos programitas para volcar o manipular la FAT o la tabla de particiones, creábamos nuestros propios drivers de impresora o 'jugábamos' con el contenido de la memoria de nuestros PC's para ver que es lo que pasaba allí dentro y entenderlo mejor. Ahora (sin ánimo de generalizar, por supuesto) veo que la gente sale de la Universidad cada vez más preocupada en encontrar un puesto 'de oficina' y que lo de coger un destornillador no va con ellos.
Quizás siempre ha debido de ser así y los equivocados fuimos nosotros.
¿Qué aún no has firmado en la campaña de Medicos del Mundo contra el tráfico de mujeres para la prostitución? ¡Ya tardas!
Hay cada "genio de la literatura" por ahí que te deja congelado... fijaos en la entradilla que hace en uno de sus reportajes la gente de aprendemas.com, una especie de portal de academias y centros de enseñanza:
"La mayor amenaza de las sociedades modernas no tira bombas, no grita, ni siquiera tiene identidad. Su medio es la Red. Es a través de ella como consigue colarse en nuestra vida, en nuestro trabajo, y así apropiarse de aquello que guardamos con más recelo. Son los ‘hackers’ los artífices de esta siniestra amenaza que cuesta cada año a las empresas de todo el mundo desembolsos billonarios y a millones de ciudadanos disgustos colosales".
O sea que ni el terrorismo, ni la posible mutación del virus de la gripe aviar, ni el nuevo aumento de popularidad de las armas nucleares y otras armas de destrucción masiva, ni las guerras 'ilegales' o no (¿qué sería lo contrario de guerra 'ilegal'?¿las hay legales?), ni las hambrunas, ni los desastres naturales, ni el agujero de la capa de ozono o el calentamiento del planeta... no: la mayor amenaza de las sociedades modernas son el spam, el phishing los virus y gusanos informáticos y, por supuesto, el dinero que se gastan las empresas en corregir lo que deberían de haber hecho bien desde un principio. Ah, claro, y los 'disgustillos' de los pobres desgraciados que pierden las fotos de sus últimas vacaciones en Benidorm.
Mandan huevos.
Nuestro buen amigo Teddy ha perdido el sentido del humor ¿Mira que molestarse por estas bromillas?
Soy un ferviente defensor de la libertad de expresión. Con todas sus consecuencias. Pero hay veces que se me revuelven las entrañas cuando tengo que leer cosas como esta:
Ojalá nuestro pueblo español, nuestros civiles y nuestros militares, contaran con más “Tejeros” en su haber, con más hombres de honor, con tu misma gallardía y patriotismo, con el mismo compromiso del que siempre has hecho gala y que siempre ha representado tu timbre de gloria.
Esta bazofia ha sido escrita por Ricardo Saenz de Ynestrillas en su blog (al cual me niego a enlazar con su URL para no hacerle propaganda gratuita) en un texto en el que ensalza las últimas declaraciones del miserable que hace unos años quiso dar un golpe de estado en este país (el cual, ya de paso, me trae sin cuidado que sea uno, trino o más).
Hay días que me gustaría que hubiese límites en algunas cosas... Afortunadamente luego se me pasa.
Stanley 'Tookie' Williams ha sido ejecutado hace unas horas en California, después de que el Tribunal Supremo de los EE.UU. desoyera la petición de clemencia y el gobernador, Arnold Schwarzenegger se negara a conmutar la sentencia.
No creo que tenga especial interes en esta lucha si Stanley era culpable o inocente de sus crímenes (por eso una de mis películas favoritas dentro de esta temática es Dead Man Walking donde Tim Robins, Susan Sarandon y, sobre todo, el magistral Sean Penn hacen un maravilloso alegato en contra de la pena de muerte en el más difícil de los casos: cuando no cabe la menor duda de que se trata de un cruel y violento asesino), pero de lo que no cabe duda, a pesar de lo que opine el señor Schwarzenegger, es del arrepentimiento de Stanley de su violento pasado tal y como se refeleja en este dossier de Amnistía Intenacional
Un momento especialmente bueno para que le echeis una mano a los chicos de Ammistía Internacional en su lucha contra la pena de muerte para acabar de una vez por todas con estos asesinatos estatales a sangre fría.
Duro, valiente y comprometido el discurso de agradecimiento del británico Harold Pinter al premio Nobel de Literatura que le ha sido concedido este año. Había leído un extracto del mismo en un artículo de El País de ayer día 8 (no incluyo el enlace porque ya sabeis que los contenidos de hemeroteca son sólo para subscriptores) y gracias a la traducción al castellano que han coordinado desde las páginas de Escolar.net y que ahora se encuentra en su wiki en este enlace he podido disfrutar del texto completo.
Imagino que la impresión que me ha causado ha sido mucho más fuerte, no por lo conocido del cuadro que retrata, sino porque hace sólo unas semanas que me he terminado el libro Hegemonía o Supervivencia de Noam Chomsky y tengo muy fresco todo lo que brevemente refiere el señor Pinter en su discurso.
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