Es que lo de estar viviendo a los 37 años (casi 38 ya, Diosssss) en casa de los papás es un rollo porque aunque ellos se encargan de algunos asuntos por mi, pues ya me iba apeteciendo hacer las cosas más a mi gusto y decorar mi habitación de otra forma y... pero claro, el problema como siempre es el dinero: los 'apartamentos' son caros y como me he hecho viejo no me apetecía compartirlo con cualquiera que te vaya dejando pintarrajos en las paredes... ¡aunque te pague por ello!
La semana pasada me hablaron de unos pisitos muy 'cucos' aunque pequeñitos, ya sabeis, como los que anuncia la ministra y como estaban bien de precio no me lo pensé dos veces: me lié la manta a la cabeza y me he mudado a uno de ellos... Luego tendremos el problema de las calidades, claro... pero soy optimista. De momento lo tengo todo un poco patas arriba y tengo aún que decidir la decoración, los muebles... espero que sepais disculparme la premura, pero es que me han podido las prisas...
Y poco más salvo darle de nuevo las gracias a 'los papás' que tan contento y bien atendido me han tenido durante estos meses (¡no me hagais una escenita, eh!¡nada de lloros!) y dejaros mi nueva dirección para que actualiceis vuestras agendas y me hagais una visita de vez en cuando:
Un lugar en el mundo
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Salud!
Josemaría
Aquí os dejo algunas 'fotillos' de nuestro último viaje. Mi máquina (de fotos) necesita un reemplazo urgente en breve, así que espero que seais indulgentes... ya sabeis que la herramienta es el 50% de un trabajo bien hecho. De cualquier trabajo ;-)
Ah, y antes de que nadie salte: si, lo siento pero yo también prefiero a BubbleShare antes que Flickr para estas cosas.
Nuestro buen amigo Teddy ha perdido el sentido del humor ¿Mira que molestarse por estas bromillas?
No soy amigo de las cadenas pero voy a hacer una excepción en este caso. Por dos motivos: porque me la ha pasado mi camarada Muad'Dib que no sabe nada de mis fobias en este terreno y porque me he divertido muchísimo en las últimas semanas leyendo las respuestas de bloggers a los que ahora considero un poco menos respetables ;-P
En cualquier caso y para ser un poco consecuente con mis principios, constestaré a la cadena pero convirtiéndola en una vía muerta y sin retorno. Vamos, que no voy a 'joder' a nadie más pasándoselo... ;-)
Y ahora sí, aquí van 5 de mis hábitos que otros podrían considerar extraños (para mi son normalísimos, entendedme):
Orden (y concierto). No me siento cómodo entre el desorden caótico, pero tampoco en el orden absoluto: necesito un término medio para sentirme cómodo. Me refiero, claro, a los ámbitos en los que vivo (mi casa, la oficina...). Cuando todo está púlcramente ordenado me da la sensación de que se trata de un escaparate y si hay demasiado desorden me bloqueo y no se adonde acudir, así que he desarrollado una especie de piloto automático y totalmente insconciente que, al tiempo que hago cualquier otra cosa, ordena o desordena 'ligeramente' las cosas. ¿Tendría futuro si lo patento?
Algorítmica. Me encanta cocinar y me relaja muchísimo meterme en la cocina pero desgraciadamente soy muy poco creativo, posiblemente por inseguridad. Puedo improvisar pero no me acabo de sentir agusto. Para que me sienta cómodo necesito seguir 'el algoritmo', tener todos los ingredientes y pesarlos o medirlos antes de usarlos. Eso si, hago verdaderas maravillas y todas, todas, perfectamente repetibles.
Necesito mangas cortas... para saber que todo va bien. O algo así decía la canción de.... ¿de quien diablos era?¿Tequila?¿Los Elegantes? No lo recuerdo... era la época de "Aplausos"... bufff... que viejo soy ya! La cosa es que no se si por influencia de aquellos años (o por cualquier otra cosa), soy incapaz de hacer nada sin 'arremangarme'. Casi nunca llevo camisas de mangas largas (y cuando las llevo tardo menos de 10 minutos en levantarme las mangas) y tengo todos los jerseys y sueters con las mangas 'dadas de si' de subírmelas hacia arriba.
Olores. Tengo un olfato finísimo y me dejo llevar tanto por este sentido como por la vista. Desconfío de la gente cuyo olor no me gusta (no sólo si huelen mal, ojo, sino también si no me gusta su perfume y/o colonia) y lo paso francamente mal en los autobuses y metros llenos de gente los días de verano.
Sabores. Es otra de las reminiscencias de nuestro pasado animal por la que me dejo llevar. Disfruto muchísimo comiendo y probando nuevas comidas (si hay algo que no conozco en la carta de un restaurante es muy probable que lo pida) y desconfío de esas personas que parece que comen exclusivamente por necesidad y aseguran que "cuando inventen unas pastillas para comer como los astronautas será una maravilla". Espero que si ese día llega alguna vez mantengamos "restaurantes de antiguedades".
La fundación bip-bip necesita reunir 150 Pentiums III ó IV para apoyar una iniciativa de desarrollo comunitario e inserción sociolaboral. ¡Y los necesitan en 2 semanas!
Vía: Nodos en la Red
Los combates cotidianos (volúmenes I y II) de Manu Larcenet ha sido posiblemente el mejor comic que he leído este año. Y también el que más me ha impactado.
Narra la historia de una persona normal que no se resigna a dejarse arrastrar por su vida y decide dejar su trabajo (en el que tiene éxito y un buen sueldo) para embarcarse en una dificil aventura profesional, dedicarse a su familia, enamorarse...
El protagonista, además, es un personaje con el que cuesta muy poco sentirse identificado y por el que es imposible dejar de sentir una enorme simpatía que te hace mucho más dificil seguir la historia de forma imparcial... los dialogos con los ex-compañeros de los astilleros donde trabajaba su padre, la relación con su hermano o con su novia son increiblemente reales. Cotidianos, pero no por ello menos interesantes. La narración, además, logra ese dificil punto intermedio entre cine y literatura tan difícil de lograr y que realmente convierte a un comic en una obra de arte.
Es absurdo pensar que las decisiones que he tomado este año (dejar mi trabajo por uno en el que cobro la mitad, embarcarme en unas oposiciones para profesor a estas alturas de mi vida, casarme...) han sido influenciadas por 'un vulgar tebeo'. Los motivos para todo ello estaban ya ahí. Desde hace años, me atrevería a decir. Pero ahora, en estos últimos días del año y dedicado a ese repaso anual con el que todos nos castigamos, no deja de ser curioso encontrar tantas coincidencias....